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De la integridad y la activación emocional

March 23, 2011 Leave a comment

Justo después de escuchar a los grandes gurús en el Expomanagement´2004 de Madrid, me he animado a escribir nuevos párrafos sobre la integridad: creo que esta fortaleza constituye una de las claves para avanzar en el camino que se nos viene predicando. Covey, Teerlink, Maguire, Senge, Bedbury, Trías de Bes, Rovira, Peters…; casi todos los conferenciantes hablaron de la activación emocional de las personas, dejando constancia de la vigencia de esta fórmula. Cabe admitir que la falta de integridad constituye un freno, entre otros, para la necesaria confianza mutua en las organizaciones, y, en general, para la motivación, la iniciativa, el compromiso y el resto de edificantes emociones. Si el lector lo acepta, revisaremos las diferencias entre el aire fresco de la integridad y el viciado de la corrupción: dos atmósferas de efectos bien distintos.

Cabe empezar insistiendo en que la integridad –como explica Carter– exige distinguir entre lo que uno, meditadamente, considera justo/correcto y lo que considera incorrecto/inicuo, y elegir luego lo primero, aunque suponga algún coste personal; que exige además mantenerse en esa elección, aun en condiciones adversas y ante posibles presiones o tentaciones.

Claro, se nos ocurren cosas como, por ejemplo, que un dictador puede ser perfectamente íntegro, y un presidente de gobierno democrático puede ser corrupto; y que podemos ver el integrismo como un exceso condenable de integridad. Subrayemos ya la importancia de distinguir bien entre lo bueno y lo malo, y, en caso de duda, entre el bien común y el particular.

Pero habría que recordar igualmente que, por corrupción, cabe entender desde la claramente codiciosa hasta la meramente negligente.

Ubicándonos ya en el mundo de la empresa, y en sus declaraciones de valores, habría también que acotar la integridad.

Parece apostarse por una integridad sólida, compatible con la amplitud de miras y el inexcusable buen juicio; por una integridad consciente de la realidad, adaptada a ella y orientada al bien común; por una integridad alimentadora de la autoestima y el prestigio; por una integridad catalizadora de las relaciones de confianza; por una integridad tan alejada del integrismo como de la corruptibilidad; por una integridad potente y patente, flexible pero irrompible.

Por una integridad de todos. Por la integridad total. “Sin la integridad, la motivación resulta peligrosa”: lo sostiene Dee Hock, fundador de VISA.
Pero también habríamos de definir mejor la corrupción, empezando por admitir un espacio de nadie entre ésta y la integridad.

Partiendo de la alta corrupción (estafa, fraude, extorsiones, artificios contables, cohecho…), el concepto abarcaría también la corrupción económica de menor dimensión, la complicidad interesada, la preeminencia de intereses personales, la irresponsabilidad, la gandulería, el deterioro de los buenos usos y costumbres…; de modo que al llegar al mero cumplimiento de las normas y leyes, entraríamos ya en la zona intermedia entre la corrupción y la integridad, donde también ubicaríamos la corruptibilidad. ¿Lo ve así el lector?

En un primer artículo mío (publicado en Training & Development Digest y luego en varios portales de Internet), ya conveníamos en que una persona íntegra –que lo es aunque no la vean– es una persona de principios, de palabra, de fiar, incorruptible, que obra en conciencia, que llama pan al pan y vino al vino, que no elude su responsabilidad. Atendiendo también a la etimología, un individuo íntegro sería una persona entera, sólida, sin fisuras en sus principios y valores, coherente, consecuente, compacta.

O sea que –añadíamos–, sin la integridad, no estamos propiamente completos como seres humanos; aunque no faltará quien piense que de humanos es precisamente sucumbir a las tentaciones…

La integridad parece precisamente integrar a una noble familia de virtuosos atributos o fortalezas del carácter: honradez, templanza, autenticidad, valor, justicia, responsabilidad, lealtad, autodisciplina, compromiso, perseverancia, altruismo… Decíamos también que Goleman, en Working with emotional intelligence, sostiene que las personas íntegras:

· Actúan ética e intachablemente.

· Son honradas y sinceras, de modo que se ganan la confianza de su entorno.
· Admiten sus errores o desaciertos.
· No dudan en señalar las acciones poco éticas de los demás.
· Adoptan posturas fundamentadas en sus principios, aunque resulten impopulares.
· Cumplen su palabra.
· Se caracterizan también por la responsabilidad y la profesionalidad.

Conductas ajenas a la ética

Si se acepta la analogía, algunas empresas nos recuerdan las dictaduras, porque en ellas no hay libertad de prensa, y nadie puede, en su hipotético caso, criticar a aquellos altos ejecutivos que, amparados quizá en sus poderes notariales recibidos de la poderdante, hacen ostensión de inmoralidad mediante conductas, frecuentemente impunes, como las recogidas en la lista siguiente.

Confiamos en que ningún ejecutivo reúna tanto desorden fuera de las historias de ficción, aunque no descartamos que haya, en algún sitio, quien lo supere y hasta reciba, por ejemplo, comisión del arrendador de las oficinas de la empresa.

Algunas worst practices de ejecutivos y directivos no íntegros:

· Utilizar la empresa para hacer negocios de carácter personal.
· Recibir comisiones de proveedores de servicios, a tal efecto contratados.
· Castigar económica y psicológicamente a los colaboradores que conservan

independencia de criterio.

· Practicar el acoso sexual, aprovechando la posición de poder.
· Beneficiar a amigos o familiares, a cargo de la empresa.
· Distribuir privilegios entre los empleados, de forma caprichosa o bajo espurios

intereses personales.

· Hacer de la mentira y el cinismo herramientas habituales de comunicación.
· Preferir la tranquilidad a la verdad y castigar a los mensajeros.
· Llevar a extremos la petulancia o narcisismo, con peligro de espantar incluso a los clientes.

· Humillar públicamente a los subordinados y descalificar a los ausentes.
· Utilizar medios y fondos de la empresa para fines particulares.
· Mentir al mercado en informes, notas de prensa, etc.
· Asignarse suplementos dinerarios injustificados.
· Excederse en los viajes y realizarlos con fines particulares.
· Practicar artificios contables, para evadir impuestos u otros fines perversos.

Por concretar algo más e inspirado en informaciones aparecidas, imaginen que el CEO de un grupo empresarial vende en especialmente buenas condiciones una de las empresas del grupo y luego, dos años después, aparece como dueño de ella…

Imaginen que el director de un departamento de una gran empresa dispone de un presupuesto de varios millones de euros para adquirir en el mercado determinados productos, que hace gala de ello en los medios de comunicación, que convoca a una reunión a unos cuantos proveedores seleccionados, que paralelamente hace declaraciones diciendo que no es partidario de una calidad excelente de aquellos productos…

Imaginen que un consejero delegado despliega una intensa campaña de prensa diciendo, entre otras cosas, que sus ventas se multiplicarán por 4 en dos años, aunque luego, en realidad, sus ventas disminuyen y registra grandes pérdidas…

Imaginen que un fabricante de refrescos declara que lo importante no es la calidad del producto sino la sed de los consumidores. Bueno esto, más que ser sospechoso de corrupción, parece indicar…

Imaginen que un alto directivo de una gran empresa, consciente de la resonancia de su puesto, se incorpora a las Juntas Directivas de diversas asociaciones profesionales, en las que lleva a cabo relevantes papeles; hay que suponer que seguirá atendiendo a su función en la gran empresa, de la que cobra un elevado sueldo, pero…

Imaginen que un CEO firma continuos acuerdos de colaboración con otras empresas, con resonancia en el mercado pero sin que realmente se compartan proyectos… Recuerden, si las noticias estaban bien fundadas, las condiciones en que se jubiló John Welch después de resultar un líder ejemplar… Recuerden cómo salió Pierre Suard de Alcatel…

Si hay una mayoría de la población de la empresa que interpreta estas conductas igualmente, quizá esté en lo cierto; pero el hecho es que, lo esté o no, el ambiente se enrarece y las emociones positivas se inhiben, cuando las personas contemplan en sus mandos prácticas dudosas y no explicadas.

El dilema del testigo

La pregunta es: ¿qué han de hacer sus subordinados íntegros, ante un ejecutivo, quizá un consejero delegado, que reuniera algunas de las conductas de la lista anterior, contrarias a la postulada integridad y ejemplaridad? Quizá algo de lo que sigue:

A) Mostrarse corruptibles e intentar obtener beneficio personal de la situación.
B) Cerrar ojos, oídos y boca, en beneficio del status alcanzado, y ser políticamente correcto.
C) Nada… Pero caramba, si esto es lo más normal del mundo… y además no se puede demostrar.
D) Engañarse pensando que la integridad consiste en someterse leal y ciegamente a la autoridad establecida.
E) Buscar otro puesto de trabajo y, mientras, aguantar con cierta dignidad.
F) Advertir respetuosamente al corrupto del impacto de su actuación, y alejarse emocionalmente de él (o ella)… Aunque, bien pensado, no es recomendable.
G) Dejar notar su posicionamiento contrario a la corrupción, la impericia, la injusticia o la falsedad presentes.
H) Informar, si surge la oportunidad y el medio, a los propietarios o máximos dirigentes de la compañía, salvo que se barrunte complicidad.
I) Organizar una manifestación.
J) _______________________________________
K) _________________________________________

El lector tendrá su propia respuesta, J o K, pero éstas que hemos improvisado intentan representar, sin estar seguros del orden, distintos grados de integridad; a nosotros nos parece que la respuesta E ya merecería el aprobado, y sólo buscaríamos nota en circunstancias favorables (clamor o escándalo de la situación, claros perjudicados, etc.) o gozando de cierta protección.

Pero, en su caso, el hecho de quedarse en el aprobado como mejor opción personal, no debería ocultarnos la existencia de alternativas más íntegras.

La renuncia a éstas no ha de suponer necesariamente falta de valor e integridad, pero convivir con la corrupción durante mucho tiempo puede afectar a la salud de los íntegros, hasta la somatización.

En cualquier caso, conviene que seamos conscientes de hasta dónde llega nuestra integridad (o nuestra corrupción), y si, concretamente y en su caso, contemplaría la denuncia o no.

No hace falta decir que denunciar en falso, o exagerando el delito, o con propósitos espurios, es altamente repugnante, y que, en principio, todos somos inocentes; pero, aunque también resulte innecesario, sí queremos recordar que la falta de pruebas de corrupción en la empresa (como en la política) no supone necesariamente inocencia. Y tenemos que decir también que seguramente la mayoría de los altos ejecutivos son honrados; nos estamos fijando en quienes no lo son por el grave daño que hacen a la colectividad.

En definitiva, queríamos someter a reflexión la integridad de quienes son testigos de la corrupción, entendida ésta ampliamente como degeneración de principios y comportamientos bajo el amparo del poder que se administra, y aunque no hubiera enriquecimiento asociado. Parece un tema para debate.

Si leen el último libro de Seligman “La auténtica felicidad”, el autor relaciona la integridad con el valor, y formula un ejemplo: “Denunciar prácticas corruptas dentro de la empresa u organización”.

Una cosa era el distanciamiento emocional y el manifestar ante colegas el desacuerdo con determinadas conductas, y otra la denuncia formal por cauces más o menos establecidos y fiables dentro de la empresa, confiando en que hubiera, como cabe suponer, instancias íntegras por encima del presunto corrupto.

Nos parece que, para denunciar de buena fe la corrupción de un superior jerárquico, con ánimo de ponerle fin y evitar perjuicios a inocentes (scapegoats), un directivo o trabajador íntegro habría de estar seguro (certeza moral) de que:

§ hay verdaderamente corrupción grave (de tipo económico o de otro tipo);
§ la empresa ha apostado por la integridad y la ética;
§ no corre grandes riesgos.

Si no se nos olvida nada, y si el denunciante no puede aguantar más, nos aseguraríamos de las tres condiciones antes de denunciar un caso, porque el valor no debe ser insensato.

Pero, ¿prevé la integridad algún paso previo a la denuncia interna? ¿Cuál es la mejor forma de denunciar? A ver…

No le den muchas vueltas: si la empresa desea luchar contra la corrupción, habrá previsto y sugerido las respuestas sin olvidarse de proteger al testigo; y si no es así, la denuncia no es aconsejable y puede estar contraindicada.

Si duda, y la considera genuina, consulte a su intuición; pero muévase por la integridad y no se deje llevar por posibles propósitos subyacentes, espurios o de dudosa legitimidad.

Todos sabemos que algunos de los que administran poder dentro de las empresas abusan de él, pero puede ocurrir que las instancias superiores lo toleren, o incluso lo inspiren. Por otra parte, si la empresa hiciera demasiado visible su lucha contra la corrupción, parecería que desconfía de sus personas y, probablemente, espantaría clientes.

Estos días, la prensa nos habla de torturas a presos iraquíes, y da la sensación de que las autoridades de EEUU están más enojadas con los denunciantes que con los autores y los responsables del abominable, repugnante, execrable trato a detenidos y detenidas.

Desgraciadamente la historia nos ofrece demasiados ejemplos de abusos similares, incluso en nombre de la justicia, la ley, el orden, la religión, etc.

Esperemos a ver en qué queda el caso, pero no me desprecien por creer que las torturas eran conocidas, y aun inspiradas, por los mandos, como si el fin justificara los medios. Pues la empresa, grande o pequeña, constituye otro ambiente en que el poder, aunque no lo haga físicamente, se excede con alguna frecuencia, y donde reina, también a veces, un triste mutismo.

Apenas recientemente se ha empezado a hablar, por ejemplo, del mobbing, lo que hay que agradecer quizá especialmente a Iñaki Piñuel, hombre del mundo universitario.

La corrupción, un freno

Es obvio que la corrupción supone un grave freno a la prosperidad de la empresa, porque el beneficio se escapa, y, a menudo se producen, por ejemplo, despidos de personas a modo de scapegoats.

Pero, paralelamente, la corrupción desactiva los recursos emocionales positivos a que aluden los gurús.

Si el trabajador percibe la corrupción –así es casi siempre–, se corromperá también en alguna medida, aparecerán sus emociones y actitudes negativas –miedo, vergüenza, envidia, frustración, indignación, desconexión…–, o buscará aire más limpio.

Desde la corrupción no se pueden pedir esfuerzos adicionales, ni se puede hablar de visión compartida, ni de proactividad, ni de alto rendimiento, ni de confianza, ni de lealtad, ni de orgullo de pertenencia, ni de compromiso, ni de trabajo en equipo, ni de liderazgo, ni de sinergias, ni de orientación al cliente…; lo que pasa es que el corrupto también es habitualmente cínico, y puede hablar de todo ello.

La integridad, un motor

La integridad, en cambio y siendo igualmente contagiosa, fortalece la organización, nutre la confianza de los clientes, favorece la comunicación interna, contribuye a la alineación de esfuerzos…, pero –sobre todo y lo que queríamos subrayar– desata y libera la energía emocional de que hablan los gurús (compromiso, motivación, creatividad, iniciativa…), y contribuye a los resultados.

No hemos conocido ningún caso de éxito impactante y duradero, que no llevara asociado una notable carga emocional positiva en sus personas, en algún modo partícipes del proyecto empresarial y con visible espíritu de comunidad.

Nos han hablado esta vez, en el Expomanagement de Madrid, de Nike, FedEX, Starbucks, Harley-Davidson…, pero en España también tenemos buenos ejemplos en diferentes sectores.

La integridad, que se orienta al bien común, favorece el pensamiento ganar-ganar frente al de ganar-perder; y éste es el modo de pensar que conduce a la prosperidad. (¿Leyeron ya “La Buena Suerte/Claves de la Prosperidad”, de Fernando Trías de Bes y Álex Rovira?).

Obviamente, como todo se adultera, un proveedor y su cliente podrían repartirse las ganancias “extras” en perjuicio de terceros, y pensar que aplican el principio de ganar-ganar; pero esto sería, antes o después, detectado por los “terceros”. El bien común, en suma, viene a ser una especie de seguro, a casi todo riesgo.

Comentario final

Dejaríamos la reflexión o el análisis-síntesis para el lector que haya llegado hasta aquí, pero creemos que la tan postulada activación emocional de las personas debe salvar obstáculos y contar con catalizadores dentro de la organización.

Creemos también que la clave en la opción colectiva entre integridad o corrupción está en la Alta Dirección y que no sobra recordar aquí que a Peter Drucker le horroriza la codicia de los ejecutivos de hoy. Le debe horrorizar a más gente, pero parece más significativo cuando lo dice Peter Drucker.

Y digamos también que hemos hablado más de integridad que de ética porque vemos a ésta como la norma moral admitida, mientras que la integridad nos parece algo personal y más auténtico.

Creo, por último, que se puede estar dentro de la ley y fuera de la ética, y que se puede estar dentro de la ética y fuera de la ley.

En fin, que este tema da para más artículos, si no lo toman como una amenaza. Gracias al lector, y brindemos juntos por los líderes empresariales íntegros, y más si aciertan en sus estrategias y tácticas, conducen al éxito y generan bienestar.

Todos podemos rendir más y ser, al mismo tiempo, más felices. Y no crean que hablo desde la integridad: cuando trabajaba en Alcatel-FYCSA, me llevaba a veces a casa bolígrafos para mis hijas…

 

José Enebral Fernández
“Consultor de Management y Recursos Humanos, José Enebral Fernández, madrileño y nacido en 1951, posee una experiencia de más de 30 años en formación continua de titulados y directivos de grandes empresas, tanto mediante métodos presenciales como aplicando nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Desde 1997, publica regularmente artículos en diferentes medios impresos de su país (Capital Humano, Training & Development Digest, Harvard Deusto, Aedipe, Dirección y Progreso, Q-Calidad, etc.) y también en algunos portales de la Red”.

jenebral1arrobami.madritel.es

La inteligencia emocional en la empresa

March 23, 2011 Leave a comment

En más de una ocasión nos habremos preguntado qué es lo que determina que algunas personas, independientemente de su cultura, estrato social o historia personal, reaccionen frente a problemas o desafíos de manera inteligente, creativa y conciliadora. Nunca antes se había considerado incorporar en el análisis un concepto tanto o más importante que el cociente intelectual, como lo es la inteligencia emocional.

‘La inteligencia emocional es dos veces más importante que las destrezas técnicas o el coeficiente intelectual para determinar el desempeño de la alta gerencia’.
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En 1990 dos psicólogos norteamericanos, el Dr. Peter Salovey y el Dr. John Mayer, acuñaron un término cuya fama futura era difícil de imaginar. Ese término es ‘inteligencia emocional’.

Hoy, a casi diez años de esa ‘presentación en sociedad’, pocas personas de los ambientes culturales, académicos o empresariales ignoran el término o su significado. Y esto se debe, fundamentalmente, al trabajo de Daniel Goleman.

En los años ochenta, un modelo precursor de la inteligencia emocional (aún sin ese nombre tan explícito) había sido propuesto por Reuven Bar-On, psicólogo israelí. Y en años recientes, otros teóricos han desarrollado variaciones de la misma teoría, por ejemplo, el Dr. Hendrie Weisinger, con su interesante obra ‘La inteligencia emocional en el trabajo’.

Pero fue Daniel Goleman, investigador y periodista del New York Times, quien llevó el tema al centro de la atención en todo el mundo, a través de sus obras ‘La inteligencia emocional’ (1995) y ‘La inteligencia emocional en la empresa’ (1999).

El nuevo concepto, investigado a fondo en estas obras, irrumpe con inusitado vigor y hace tambalear las categorías establecidas a propósito de interpretar la conducta humana (y por ende de las ciencias) que durante siglos se han dedicado a desentrañarla: llámense psicología, educación, sociología, antropología, u otras.

¿Qué es inteligencia emocional?

En más de una ocasión nos habremos preguntado qué es lo que determina que algunas personas, independientemente de su cultura, estrato social o historia personal, reaccionen frente a problemas o desafíos de manera inteligente, creativa y conciliadora. Nunca antes se había considerado incorporar en el análisis un concepto tanto o más importante que el cociente intelectual, como lo es la inteligencia emocional.

¿Por qué algunas personas tienen más desarrollada que otras una habilidad especial que les permite relacionarse bien con los demás, aunque no sean las que más se destacan por su inteligencia?

¿Por qué unos son más capaces que otros para enfrentar contratiempos, o superar obstáculos y ver las dificultades de la vida de manera diferente?

El nuevo concepto que da respuesta a éste y otros interrogantes es la inteligencia emocional, una destreza que nos permite conocer y manejar nuestros propios sentimientos, interpretar o enfrentar los sentimientos de los demás, sentirnos satisfechos y ser eficaces en la vida, a la vez que crear hábitos mentales que favorezcan nuestra propia productividad.

Otras habilidades que caracterizan a la inteligencia emocional son: suficiente motivación y persistencia en los proyectos, resistencia a las frustraciones, control de los impulsos, regulación del humor, desarrollo de la empatía y manejo del estrés.

Es notable lo que se ha avanzado, en sólo diez años, en cuanto a la investigación de la inteligencia emocional en distintos ámbitos del quehacer humano: educación, salud, familia y empresa. Pero antes de detenernos en la esfera de esta última, conviene que, para comprender mejor la importancia del tema, echemos un vistazo al extraordinario mundo –biológico y psicológico– de las emociones.

El vasto y misterioso mundo de las emociones

La emoción es definida como un ‘estado de ánimo que se caracteriza por una conmoción orgánica, producto de sentimientos, ideas o recuerdos, y que puede traducirse en gestos, actitudes, risa, llanto, etc.”.

La palabra emoción proviene del latín motere (moverse). Es lo que hace que nos acerquemos o nos alejemos a una determinada persona o circunstancia. Por lo tanto, la emoción es una tendencia a actuar, y se activa con frecuencia por alguna de nuestras impresiones grabadas en el cerebro, o por medio de los pensamientos cognocitivos, lo que provoca un determinado estado fisiológico en el cuerpo humano.

Charles Darwin fue el primer científico en señalar que las emociones se han desarrollado, en su origen, para preparar a los animales para la acción, en especial en una situación de emergencia.

Cada emoción está vinculada a elementos fisiológicos precisos: tanto la respiración como el tono muscular, el pulso cardíaco, la presión arterial, la postura, los movimientos y las expresiones faciales.

Las pautas fisiológicas o musculares habituales comienzan a determinar por sí mismas los estados anímicos.

Los elementos de una emoción son, pues, tres:

1) Una situación, que genera sentimientos, ideas o recuerdos.
2) El estado de ánimo consiguiente.
3) La conmoción orgánica expresada en gestos, actitudes, risa, llanto…

Cuando usted dice: ‘Fulano me sacó de quicio’, supone que la emoción es el resultado directo de un hecho externo: lo que alguien hizo. Usted toma conciencia de la emoción, pero no de la interpretación automática de lo sucedido. No es posible reaccionar directamente a un hecho determinado, salvo en circunstancias de peligro; con esta excepción, antes de reaccionar ante un hecho tenemos que interpretarlo. Los sentimientos no surgen hasta tanto la mente no haya captado lo que sucedió, y decidido su significado. Esa tarea es realizada por la mente empírica, y la lleva a cabo tan automáticamente que no nos percatamos de que la mente está funcionando. Todo lo que sabemos es que reaccionamos emotivamente a algo que sucedió.
Los terapeutas cognoscitivos, como Aaron Beck, Albert Ellis y Donald Meichenbaum, insisten, por eso, que en muchas circunstancias son los pensamientos los que determinan los sentimientos.

Pero también es cierto que las respuestas emocionales, en su mayoría, se generan inconscientemente. Freud tenía razón cuando describió la conciencia como la punta del iceberg mental.

Los sucesos sin carga emocional, como los pensamientos, no desplazan tan fácilmente a las emociones (por lo general, no basta con desear que la ansiedad y la depresión desaparezcan para que así suceda).
La fuerza de las emociones

Cuando las personas buscamos situaciones como ir al cine, a los parques de atracciones, comer bien, beber o consumir drogas, lo que estamos haciendo es buscar recursos que pongan en marcha estados emocionales determinados.

Tenemos poco control sobre nuestras reacciones emocionales. Cualquiera que haya tratado de fingir una emoción, o que haya percibido esto en otros, sabe que es una tarea inútil. La mente tiene poco control sobre las emociones, y las emociones pueden avasallar la conciencia.

Finalmente, cuando las emociones aparecen, se convierten en importantes motivadores de conductas futuras, y no sólo influyen en las reacciones inmediatas, sino también en las proyecciones futuras. Pero asimismo pueden ocasionar problemas. Cuando el miedo se torna ansiedad, cuando el deseo conduce a la ambición, cuando la molestia se convierte en enojo, el enojo en odio, la amistad en envidia, el amor en obsesión, el placer en vicio, nuestras emociones revierten en contra nuestra. La salud mental es producto de la higiene emocional, y los problemas mentales reflejan en gran medida trastornos emocionales. Obviamente, entonces, las emociones pueden tener consecuencias útiles o patológicas.

El valor de las emociones

Nuestras emociones pueden proporcionarnos información valiosa sobre nosotros mismos, sobre otras personas y sobre determinadas situaciones.

El haber descargado nuestro mal humor sobre un compañero de trabajo puede indicarnos que nos sentimos abrumados por un exceso de trabajo. Sentir ansiedad ante una próxima exposición puede ser una señal de que necesitamos preparar mejor nuestros datos y cifras. La frustración ante un cliente podría indicar que nos convendría encontrar otras formas de transmitir el mensaje.

Si escuchamos la información que nos proporcionan las emociones, podremos modificar nuestras conductas y pensamientos con el fin de transformar las situaciones. En el caso del arranque de cólera, por ejemplo, podríamos ver la importancia de tomar medidas para reducir nuestra carga de trabajo o para regular el proceso del mismo.

Como se aprecia, las emociones desempeñan un papel importante en el ámbito laboral. De la ira al entusiasmo, de la frustración a la satisfacción, cada día nos enfrentamos a emociones –propias y ajenas– en el trabajo. La clave está en utilizar las emociones de forma inteligente, que es precisamente lo que queremos decir con inteligencia emocional: hacer, deliberadamente, que nuestras emociones trabajen en beneficio propio, de modo que nos ayuden a controlar nuestra conducta y nuestros pensamientos para obtener mejores resultados.

Las emociones definen quiénes somos, tanto desde el punto de vista de nuestra propia mente como desde el punto de vista de otros. ¿Puede haber algo más importante que entender lo que nos pone felices o enojados, nos entristece, nos da miedo o nos deleita?

¿Por qué muchas veces nos resulta imposible entender nuestras emociones?
¿Tenemos control sobre ellas, o son ellas las que nos controlan a nosotros?
¿Podemos tener reacciones emocionales inconscientes y recuerdos emocionales inconscientes? ¿Se pueden borrar los recuerdos emocionales, o son permanentes?

Todas estas son preguntas que ha intentado contestar esta enorme corriente surgida hace unos pocos años, y que hoy conocemos como ‘inteligencia emocional’.

La naturaleza de la inteligencia emocional

El término inteligencia emocional es la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. Describe aptitudes complementarias, pero distintas, de la inteligencia académica, las habilidades puramente cognitivas medidas por el cociente intelectual. Muchas personas de gran preparación intelectual, pero faltas de inteligencia emocional, terminan trabajando a las órdenes de personas que tienen un cociente intelectual menor, pero mayor inteligencia emocional.

Inteligencia emocional no es ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas. Ejercer un autodominio emocional no significa negar o reprimir los verdaderos sentimientos. Los estados de ánimo ‘malos’, por ejemplo, tienen su utilidad: el enojo, la tristeza y el miedo pueden ser una intensa fuente de motivación, sobre todo cuando surge del afán de corregir una situación de adversidad, una injusticia o inequidad. La tristeza compartida puede unir a la gente. Y la urgencia nacida de la ansiedad (mientras no sea sobrecogedora) puede acicatear el espíritu creativo.

El cociente intelectual determina lo que sabe un ejecutivo, pero la inteligencia emocional determina lo que hará. El cociente intelectual es lo que permite entrar en una organización, pero la inteligencia emocional es lo que permite crecer en esa organización y convertirse en líder.

Cada rol implica un patrón de inteligencia emocional diferente. Por ejemplo, una persona no puede ser un vendedor eficaz si carece de firmeza y de una tendencia a la sociabilidad. Pero otra persona que carezca de la tendencia a concentrarse en los detalles y a la constancia en la tarea no brillará como químico.

ING. JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CABRERA jlhc46arrobayahoo.es

PERÚ

Sugerencias en el manejo de las emociones con respecto al amor

March 23, 2011 Leave a comment

“El amor es la más fuerte de todas las pasiones, porque ataca al mismo tiempo a la cabeza, corazón y el cuerpo”
Voltaire.

RESUMEN

¿Qué tan bien maneja sus emociones en lo concerniente al amor?¿ Cómo se ha sorprendido en esas emociones? ¿Qué ha aprendido de ello? ¿Cuál ha sido su alcance, repercusión en su crecimiento?, serían algunas preguntas que ya deben tener sus respuestas. En este escrito nos adentramos en que tome en cuentas algunas sugerencias que nos legan quienes de alguna manera ya han obtenido respuestas asertivas en la manera de cómo se debe manejar las emociones en el amor.

ALGUNAS SUGERENCIAS, ALCANCES

Día a día  notamos  el que existe muchas personas que no se  han detenido a analizar   la manera  de cómo  manejan  sus emociones con respecto al amor y muchas veces  sus resultados se manifiestan en conflictos, quejas, pesadumbre, aunque desde luego, hay quienes si se han sorprendido e interpretado cómo el manejo de sus emociones bien orientadas le pueden originar satisfacciones, felicidad.

Paz Torrealba en un  interesante trabajo sobre e este tópico (2001) , nos invita a tomar en cuenta que debemos dar afecto  cuando lo queremos compartir  y demostremos nuestro amor a quienes nos rodean, para ello sugiere tomar en consideración:

Sonreír. La mirada sonriente produce placer y relajación, tanto al que la da como al que la recibe. Mirar a alguien a los ojos es la mejor forma de mostrar estima y no cuesta nada.
Realizar un  acto de amabilidad cada día.  Demostrar nuestra  atención y respeto hacia las otras personas.

Pedir a los demás su opinión. Pensamos que amar implica dar, pero también recibir es una forma de mostrar aprecio. Abrirse a lo demás, escucharlos, es una forma de hacerlos felices y enriquecernos.

Practicar  la compasión. Amar es ponerse en el lugar de los demás. Con la práctica, se podrá mirar  a los demás con más simpatía.

Pedir afecto cuando se necesita. Considerar que hay  dejar que lo demás sepan cuándo buscamos cariño y comprensión. Mostrarnos sincero acerca de nuestros sentimientos.

Descubriremos que la mayoría de las personas están dispuestas a dar cariño.

Rodearnos de personas capaces de dar estima, que nos respeten y  nos hagan sentir bien.

Expresar  nuestros sentimientos tanto como la ocasión lo permita, entonces se descubrirá que importa más de lo que  se creyó

Abandonar las relaciones que nos  perjudican. Si alguien no nos trata bien, si no nos  respeta, si no considera  nuestras  opiniones o punto de vista, no merece  nuestra compañía.

Si alguien  nos interesa,  mostrarle nuestro  interés. Hablarle,  preguntarle. No  se pierde nada  y sí en cambio, mucho que ganar.

Recordar que cualquier ocasión es buena para intercambiar una amable interacción. No esperar a una persona o situación especial para demostrarle  nuestra  estima.
Sugiere  Torrealba, también aceptar el afecto que otros nos dan, para ello señala que considere:

· Acostumbrarse a disfrutar del aprecio que los demás nos  ofrecen.

·  Darle el tiempo  a la ternura. Si quiere a alguien, concédale su tiempo.

· Cuando  nos  alaben,  nos  reconozcan o nos   tomen en cuenta, esperemos  cinco minutos antes de decir gracias. Un agradecimiento automático significa que la “caricia” ha sido rebotada. Por ello, es mejor esperar unos segundos a que se filtre en su interior antes de agradecerla o devolverla.

·  Pedir  explícitamente lo que se  desea. La mejor forma de entenderse es hablar.

· Procurarse acostumbrase a que nos aprecien, exponiéndonos  a las situaciones en que sabemos  que esto pasa.

· Probar  a agradecer las estimaciones después de un buen tiempo.

OTROS ASPECTOS A SER CONSIDERADOS

· Nadie ama a alguien que nos  hiere, a menos que hayamos  desarrollado un carácter autodestructivo .

· La única relación amorosa realmente posible es la que enriquece nuestra vida
· Una relación amorosa no se tiene para ganar dinero, hacer penitencia, o demostrase a uno mismo de lo que  somos capaces  Se tiene para amar. Y amar es un sentido agradable, tierno y positivo que nos enriquece.

· El amor debe significar apoyo y, ¿por qué no?, también diversión. Ambos factores son importantes porque unen a las dos personas.

· El grado de la amabilidad es un rasgo de la personalidad que tiende a permanecer bastante estable a lo largo del tiempo.

· Para poder “amar de verdad” la persona ha de primero sentirse capaz de “oponerse de verdad”. Pues un aceptar automático y falso sólo nos lleva a acumular un alto grado de hostilidad.

· La negación de un sentimiento es conflictiva porque, paradójicamente, lo intensifica, conformando además de una serie de acontecimientos preestablecidos; un carácter.

· Una sonrisa natural nace de la serenidad y aceptación profunda, hace brillar los ojos y, a veces, causa lágrimas, abriéndonos gozosamente el pecho: nos une a los demás y a la vida.

· Una de las cosas que demuestra que alguien es adulto es que ha conseguido relacionarse respetuosamente, Pero para poder generar una relación así, se ha de tener una voz adulta suficiente diáfana, pues esto le dotará de la seguridad suficiente para ser honesto ante sí mismo y el otro.

Gracias por leer, compartir y  confiamos que se sorprenderá  cada día en el manejo de sus emociones a fin de canalizar  su auténtico  crecimiento, especialmente el espiritual.

Ing. Carlos Mora Vanegas cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve ;camv12arrobahotmail.com

El Dr. Mora es Ingeniero – Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)

Los secretos del amor abundante

March 23, 2011 Leave a comment

“Para el que ama, mil objeciones no llegan a formar una duda, para quien no ama, mil pruebas no llegan a constituir una certeza”.
Louis Evely

RESUMEN

No cabe la menor duda que el amor genuino se siente como la voluntad de hacer feliz al otro, sin interés posterior. Experimentar la sensación del amor y manifestarlo en todo su esplendor constituye sin duda alguna una valiosa experiencia mientras permanecemos en esta dimensión y con esta forma.

En este escrito nos adentramos en los secretos del amor abundante, en todo aquello que nos permite dar, sentirnos felices de compartir.

ALCANCE, REPERCUSIONES

Se comenta, que cuando lleguemos al final de nuestra vida, lo único que contara, será el amor que  hemos dado y  hemos recibido, en nuestro viaje al otro mundo, lo único que nos llevaremos es amor y lo único de valor que dejaremos atrás es amor.

El amor esta disponible para todo el mundo, pero debemos elegirlo. En la vida  se logra lo que somos , y somos lo que logramos. Las relaciones no aportan el amor, nosotros ponemos amor en la relación, cuando somos cariñosos, una relación cariñosa  surge inevitablemente.

En un interesante escrito de Swami Kurmarajadasa sobre el poder del pensamiento, nos señala, que debemos de tomar en cuenta los siguientes 10 secretos siguientes secretos del amor abundante y los comenta señalando, que el primer secreto que se refiere al poder del pensamiento : El amor comienza con el pensamiento. Nos convertimos en lo que pensamos.

Los pensamientos amorosos crean experiencias y relaciones amorosas.
Las afirmaciones pueden cambiar nuestras creencias y pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás. Si quieres amar a alguien, necesitas tener en cuenta sus necesidades y deseos. Pensar acerca de tu pareja ideal te ayudará a reconocerla cuando entre en tu vida.

El segundo secreto del amor abundante el poder del respeto: No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes. La primera persona que merece tu respeto eres tú. Para recuperar el respeto por ti mismo, hazte la pregunta: ¿Qué respeto en mí? Para respetar a los demás, incluso a las personas que te desagradan, pregúntate: ¿Que respeto de ellos?

El tercer secreto del amor abundante el poder de la entrega: Si deseas recibir amor, ¡todo lo que tienes que hacer es darlo! Cuanto más amor entregues, más recibirás. Amor es entregarte sin condiciones y voluntariamente.

Practica al azar actos de bondad. Antes de comprometerte a una relación, no te preguntes por lo que la otra persona te puede dar, sino por lo que tú puedes aportarle a ella. La fórmula secreta de una relación amorosa, feliz y para toda la vida es centrarte siempre en lo que puedes dar en vez de en lo que puedes sacar de ella.

El cuarto secreto del amor abundante el poder de la amistad: Para encontrar un amor verdadero, primero debes encontrar a un amigo o una amiga verdadera.

El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino en mirar juntos en la misma dirección. Para amar a alguien de verdad debes amarlo por lo que es, no por su aspecto físico. La amistad es la tierra en la que la semilla del amor crece.

Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.

El quinto secreto del amor abundante el poder del contacto físico:

El contacto físico modifica una de las expresiones más poderosas del amor que existe, destruye barreras y crea vínculos entre la gente. El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor. El contacto físico nos ayuda a que el cuerpo sane y enternece el corazón. Cuando abres tus brazos, estás abriendo tu corazón.

El sexto secreto del amor abundante el poder del desprendimiento: Si amas algo déjalo libre. Si vuelve es tuyo; si no lo hace, nunca lo fue. Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio. Si queremos aprender a amar, primero debemos aprender a perdonar y dejar ir nuestras heridas y dolencias del pasado. Amar significa desprendernos de nuestros miedos, prejuicios, ego y condicionamiento. Hoy dejo atrás todos mis miedos, el pasado ya no tiene poder sobre mí; hoy es el comienzo de una nueva vida.

El séptimo secreto del amor abundante el poder de la comunicación:

Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia. Amar a una persona es establecer comunicación con ella. Deja que la gente a la que amas sepa que la amas y aprecias. Nunca tengas miedo a pronunciar las palabras mágicas: te quiero. No dejes pasar la oportunidad de halagar a una persona. Despídete de la gente siempre con palabras cariñosas: puede que sea la última vez que veas a esa persona. Si estuvieras a punto de morir y pudieras llamar por teléfono a las personas que quieres, ¿a quién llamarías?, ¿qué le dirías?… ¿a qué esperas para hacerlo?

El octavo secreto del amor abundante es el poder del compromiso:
Si deseas amor en abundancia, debes establecer el compromiso de lograrlo, un compromiso que se reflejará en tus acciones y en tus pensamientos. El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente. Si quieres tener una relación con amor, debes comprometerte a crear la relación que quieres.

Cuando estamos realmente comprometidos a algo o con alguien, abandonar nunca es la opción. El compromiso distingue una relación frágil de una sólida.

El noveno secreto del amor abundante el poder de la pasión: La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo. Una pasión duradera no procede exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona. La pasión se puede reavivar recreando experiencias pasadas en las que existe pasión. La espontaneidad y las sorpresas crean pasión. El amor y la felicidad comparten la misma esencia; todo lo que necesitamos hacer es vivir cada día con pasión.

El décimo secreto del amor abundante el poder de la confianza:

La confianza es esencial para establecer una relación con amor. Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado. No puedes amar a una persona plenamente a menos que confíes en ella. Actúa como si la relación que mantienes con una persona nunca fuese a acabarse.

Una manera de saber si una persona es la adecuada para ti es preguntándote:

¿confío en ella plenamente y sin reservas? Sí la respuesta es negativa, piénsalo con cuidado antes de comprometerte más.

En conclusión, no olvidemos que contamos con una fuente grandiosa como es la del amor, nos toca a cada uno estar atento de cómo manejarlo, cómo saber utilizar nuestra inteligencia emocional a fin de optimizar resultados que se derivan del estar atento y saber gerenciar esa fuente. Simplemente no hay que descuidarlo.

Sabemos que lo logrará si se lo propone.

Ing. Carlos Mora Vanegas cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve ;camv12arrobahotmail.com

El Dr. Mora es Ingeniero – Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)

Inteligencia emocional. Una visión de conjunto.

March 23, 2011 Leave a comment

Definición

Es conjunto de habilidades de procedencia psíquica que influyen en nuestra conducta, tales como: La autoconciencia, el autocontrol emocional, y la empatía. El objetivo es la comprensión de las emociones del individuo, sin necesidad de conocerla por medio de la palabra. Dotar de inteligencia a la vida emocional de éste, por medio del control de las emociones para utilizarlas en beneficio propio y de los demás. El supuesto de partida del presente modelo es poner énfasis en que nuestras decisiones y nuestras acciones depende tanto de nuestros sentimientos (Inteligencia emocional I.E.) derivados de nuestra educación para el control de la mente emocional, como de nuestro pensamiento (coeficiente intelectual C.I.), determinado éste por nuestras aptitudes biológicas, La psicología actual pone énfasis en la importancia de los hechos objetivos derivados de la conciencia interna del individuo. De modo que los pensamiento más, o las emociones, implican hechos, acontecimientos, siendo éste el modelo valido actualmente, donde lo importante es el hecho final. La importancia de éste conjunto de competencias radica en la satisfacción que los individuos tienen, tanto consigo mismo como con el desarrollo de sus labores profesionales de la forma más eficaz.

Se define como un conjunto de habilidades de procedencia psíquica que influyen en nuestra conducta, tales como: autocontrol de los impulsos y estado de ánimo, entusiasmo, automotivación, empatía, autoconciencia, perseverancia, agilidad mental, interaccionar con los demás satisfactoriamente; son las principales habilidades derivadas de esta forma de inteligencia, la emocional. Se podría estudiar una a una las habilidades aquí enunciadas, pero nos concentraremos en la autoconciencia, autocontrol emocional y la empatía. La autoconciencia es una habilidad que nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos a las circunstancias del momento. El autocontrol emocional, es la capacidad para demorar la gratificación momentánea y sofocar la agresiva impulsividad, y por último, la empatía, es la posesión de sensibilidad psíquica para detectar las señales externas que nos indican lo que necesitan o quieren los demás. El objetivo es la comprensión de las emociones del individuo, sin necesidad de conocerla por medio de la palabra.

La omega de ésta forma de inteligencia en la vida práctica y con respecto al individuo, sería de dotar de inteligencia a la vida emocional de éste, por medio del control de las emociones para utilizarlas en beneficio propio y de los demás. Se debe tener presente que el descontrol emocional implica perturbaciones interna de la persona. El control de las emociones, objeto de éste modelo, es superar los defectos de nuestra voluntad.

El supuesto de partida del presente modelo es poner énfasis en que nuestras decisiones y nuestras acciones depende tanto de nuestros sentimientos (Inteligencia emocional I.E.) derivados de nuestra educación para el control de la mente emocional, como de nuestro pensamiento (coeficiente intelectual C.I.), determinado éste por nuestras aptitudes biológicas, es decir, por nuestra mente racional. El objetivo del modelo es combinar ambas virtudes en equilibrio. El equilibrio entre mente racional (neocortex) y mente emocional (límbico) se encuentra en conocer su funcionamiento para poder controlarlo y por consiguiente utilizarlo en nuestro beneficio. Las emociones influyen en las operaciones de la razón, y ésta ajusta y filtra las operaciones procedentes de las emociones. El control de la mente racional resulta esencial para que el modelo funcione, filtrar las operaciones emocionales, y controlarlas, es la omega del modelo.

Una vez llegado ha este punto pondremos la atención sobre el coeficiente intelectual (C.I.). Es una capacidad innata del individuo, y por consiguiente es una aptitud de la persona. Las valoraciones realizadas en la determinación del C.I., se restringe a habilidades lingüísticas y matemáticas, siendo justamente éstas la limitación o restricción que el C.I. presenta. No considera el conjunto de habilidades emocionales derivadas del modelo de inteligencia emocional.

Resultando en el campo de la relaciones laborales cada día más determinante éste último apartado. El C.I es una aptitud determinada por la biología del individuo, es algo innato, cuyos límites no van más allá de la capacidad para adquirir habilidades lingüísticas y matemáticas. En este caso el C.I. es determinante en un 20 por ciento de los casos en el campo de las relaciones laborales, en el resto son otros factores objeto de estudio de la I.E., los que determinan el destino del individuo. La importancia final tanto del C.I. como de la I.E., es que permitan enfrentarnos de la forma más satisfactoria posible a las vicisitudes de la vida. Y ésta es sin duda la gran restricción del C.I.

La psicología actual pone énfasis en la importancia de los hechos objetivos derivados de la conciencia interna del individuo. De modo que los pensamiento más, o las emociones, implican hechos, acontecimientos, siendo éste el modelo valido actualmente, donde lo importante es el hecho final.

El individuo a lo largo de su vida adquiere un conjunto de competencias, de destrezas que somos capaces los individuos de alcanzar tanto sensitiva como intelectualmente a lo largo de nuestra vida. La importancia de éste conjunto de competencias radica en la satisfacción que los individuos tienen, tanto consigo mismo como con el desarrollo de sus labores profesionales de la forma más eficaz. Para hacer uso del modelo, condición necesaria, es que el individuo conozca sus sentimientos y que sepa reconocerlos, determinantes éstos en la dirección que da la persona a su vida.

No debemos dejar a un lado, que la educación emocional de nuestros hijos desde su más tierna infancia es factor elemental y básico en la aplicación de un modelo que pretende hacer que las emociones nos resulten útiles en nuestra vida cotidiana, laboral y nos conduzcan al éxito a nosotros y con respecto a nuestros hijos.

Manuel Ricardo Blázquez Rueda – manuel_blazquez_ruedaarrobahotmail.com

Alumno de la Universidad Pablo de Olavide , Sevilla.  Carrera: Diplomatura conjunta de Relaciones Laborales y empresariales.

La parábola de la rana hervida

March 23, 2011 Leave a comment

La mala adaptación a amenazas crecientes para la supervivencia aparece con tanta frecuencia en los estudios sistémicos de los fracasos empresariales que ha dado nacimiento a la parábola de la ‘rana hervida’.

Si ponemos una rana en una olla de agua hirviente, inmediatamente intenta salir. Pero si ponemos la rana en agua a la temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila.

Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida, y finalmente no está en condiciones de salir de la olla.

Aunque nada se lo impide, la rana se queda allí y se cocina. ¿Por qué? Porque su aparato interno para detectar amenazas a la supervivencia está preparado para cambios repentinos en el medio ambiente, no para cambios lentos y graduales.

Todo cambio es estresante por definición. Aun cuando sea bien recibido, todo cambio altera la estabilidad. Para afrontar cualquier cambio debemos entender y manejar el estrés que inevitablemente se presenta en nuestra vida. Todos podemos regular el grado de estrés que experimentamos, manejando la cantidad de cambio que estamos dispuestos a tolerar.

Es importante entender que cualquier cambio puede producir consecuencias anto deseables como indeseables. Trabajando con personas que están viviendo circunstancias traumáticas, como un incendio o un desastre natural, los profesionales han aprendido que las crisis pueden tener consecuencias positivas o negativas. Cuando atravesamos una crisis, la consecuencia puede ser el deterioro en nuestra capacidad de funcionar eficazmente. O, por el contrario, puede ser un mejor funcionamiento y un mayor desarrollo de nuestras potencialidades.

Toda crisis implica desequilibrio y cambio. Todo depende de la forma como la afrontemos y nos sobrepongamos a ella.

Hay incluso crisis que se pueden percibir como ataques a nuestra misma esencia psicológica. Lo que en ese momento el destino nos exige es una redefinición de nosotros mismos, un redescubrimiento de significado, y una renovación de nuestro compromiso con lo que hayamos elegido como lo más importante de nuestra vida.

Federico Gan www.inteligencia-emocional.org

Inteligencia emocional y desarrollo endógeno

March 23, 2011 Leave a comment

¿Homo Economicus?

El desarrollo de las naciones no es solo un proceso económico.

Desarrollo no es sinónimo de productividad medida en el Producto Territorial Bruto (PTB).

Es un movimiento ascendente de la sociedad representado por el comportamiento de múltiples factores asociados al bienestar progresivo e integral, traducido en las variables: Bio-psico-social-económico, de sus miembros.

Lamentablemente, la concepción de desarrollo que se ha utilizado en los planes de las naciones ha sido casi exclusivamente económica.

Crítica que sigue siendo válida, aun cuando en ésta se incluya otro indicador económico fundamental: el grado real de justicia distributiva del PTB en la población. El desarrollo verdadero trasciende el mundo de lo física.

Esto envuelve, el interesarnos por el bienestar del otro, vivir sosteniblemente y en verdadera democracia. Implica basarse en principios éticos, en la medida que se diseña e implementa proyectos que mejoren la calidad de la sociedad humana y las condiciones de la tierra.

Desarrollo:

En Venezuela hay 14,7 millones de habitantes que viven en hogares con ingresos mensuales por personas menores a 400 mil bolívares. Además, el diez por ciento más rico de la población recibe el 37,9 por ciento de ingreso laboral total, mientras que el cincuenta por ciento màs pobre recibe apenas 10,8 por ciento.

Estos cálculos se basan en cifras oficiales: La Encuesta de Hogares por Muestreo del Instituto Nacional de Estadística, para el primer semestre del 2003.(Ortega,2004)

La cotidianidad de estos números es evidente en los cinturones de miseria, la sensación de inseguridad personal, que vive la población constantemente, la creciente presencia de niños y jóvenes abandonados en las calles, entre otros.

A pesar de la importancia innegable de una economía bien planificada, si no se dispone de una base psicològica, moral y cívica adecuada en la población, cualquier plan económico para desarrollar un Paìs está destinado al fracaso.

Aquí, entra la dimensión social de la Inteligencia Emocional, cuya búsqueda es el sentido de la empatìa, “colocarse en el lugar de los demás” (Ryback, 1998), y la forma de manejar las relaciones interpersonales, atributos que deben empezar a se desarrollados en el individuo desde la familia y la escuela, fomentando sentimientos de identidad, cooperativismo, trabajo en equipo y sobre todo valores que vayan guiados hacia el respeto de la vida, no solo de los seres humanos, sino de todo lo viviente. En otras palabras, formar en el ciudadano, una conciencia ecológica, que le permita el auto desarrollo de adentro hacia fuera. Desde esta perspectiva, la mejor manera de definir la Inteligencia Emocional con carácter socia, es considerar que se trata de la capacidad de aplicar la conciencia y la sensibilidad ecológica, para discernir los sentimientos màs puros que subyacen en todo lo que nos rodea, tomando en cuenta las nuevas políticas gubernamentales, las alianzas estratégicas que se estan tomando en cuenta, la siembra del petróleo como producto rentable para la población y sobre todo el desarrollo endógeno de nuestro pueblo.(Orozco, 2006).

Una manera de conocer la Inteligencia Emocional, como factor endógeno que permite el desarrollo de adentro hacia fuera, primero en el individuo y después en la sociedad y posteriormente en la Nación, se evalúa a través de las siguientes capacidades:
Tolerancia a la ambigüedad: Capacidad de navegar por aguas turbulentas e interactuar convenientemente con ambientes impredecibles tanto en lo personal, como en el contexto nacional e internacional.

Compostura: Mantener la calma y el equilibrio en los momentos de màs tensión. Desastres naturales, guerras, fluctuaciones en los precios del petróleo, entre otros.

Empatìa: Colocarse en el lugar del otro, entender sus motivaciones, ayudarle a desarrollarse, asumir conciencia ecológica, tener responsabilidad social en lo que se hace, tanto desde el punto personal, como de la Nación. No pensar tanto en lo que el Paìs puede hacer por los ciudadanos, sino en lo que los ciudadanos pueden hacer por los otros y su Paìs.

Energía: Reaccionar frente a las adversidades y mantener en alto la motivación, a pesar de los fracasos que se puedan haber experimentado.

Humildad: Manteniendo el sentido de equidad y justicia social, principios que deben ser inculcados como valores, desde el seno familiar y la escuela. También ser capaz de recibir críticas sobre las actuaciones y reconocer los errores propios.

Confianza en si mismo: Reconocer las propias fortalezas dentro del contexto laboral venezolano, explotarlas y ponerlas a producir, ya sea con la formación de cooperativas, procesos de congestión, que permita compartir responsabilidad, toma de decisión, participación y compromiso con el desarrollo de la empresa.

Lo dicho anteriormente, correspondería a la dimensión psicosocial del desarrollo.

El desarrollo es algo enraizado en los valores, en las creencias y en las costumbres de los pueblos, Las circunstancias psicosociales de una nación no deben marginarse en los diseños de los planes de desarrollo ya que éste no sucede en abstracto.

Una sociedad desarrollada, es madura de carácter. Esto es, respeta la soberanía de otros países, no impone sus intereses a otros, no usa medidas de fuerza, ni amenaza contra los recursos naturales de otras naciones y usa métodos pacíficos para la solución de conflictos.

Una sociedad madura se preocupa por los intereses de otros, toma en cuenta el bienestar de los demás, considera las consecuencias sobre otros y sobre nosotros mismos, incluyendo nuestras acciones y falta de ellas.

Una sociedad madura conduce sus actividades de manera ecológica, social y económicamente sostenible. Las actividades de una sociedad madura deben ser conducidas bajo la premisa de nutrir la tierra y la humanidad en un nivel local, regional y global.

Una sociedad madura practica democracia verdadera.

El caso de Venezuela es un buen ejemplo de cómo el crecimiento económico fue sinónimo de “desarrollo” entre 1972 y 1982. Venezuela fue un Paìs con alta tasa de crecimiento económico que no supo aprovechar una circunstancia favorable, pero transitoria: Un aumento súbito y marcado de los precios del petróleo. Teníamos dineros, pero nuestras tendencias importadas de otros países y creencias, seguían siendo subdesarrolladas. (Ej. Indisciplina, desorden, inconstancia, deshonestidad, irresponsabilidad). Como lo resume Peñaloza (1992), en esa època, nuestro comportamiento de ahorro, de inversión, de administración personal y social, de esfuerzo personal se basaba en la creencia: “Dios, el petróleo y el gobierno proveerán, en ese orden” (p.35).

Un plan de desarrollo factible, integral y estable debe crear la sustentación psicosocial necesaria comprendida, aceptada y ejecutada por el colectivo. Esta base no es algo que se pueda imponer, es algo que debe educar y persuadir. El desarrollo es, como lo señala Grodona en Salas (1996) un fenómeno cultural. Hoy el desarrollo endógeno se maneja hasta en los sectores más populares de Paìs.

La palabra endógeno significa “desde dentro”, lo que quiere decir, en conjunción con el vocablo desarrollo, la posibilidad de impulsar económicamente a un Paìs partiendo de las potencialidades propias que éstos posean. (Breuker, 2006). El éxito de este modelo depende de un cambio profundo en el pensamiento del venezolano, el cual posiblemente se verá en plenitud en las próximas generaciones. Los verdaderos cambios ocurren cuando los procesos rebasan a las estructuras establecidas y es necesario crear nuevas estructuras que expresen esos procesos. Cuando el nuevo estado de cosas ofrece màs beneficios a toda la población, el cambio es considerado positivo, hasta que ocurre un nuevo cambio que haga obsoleto al anterior.

Esto, solo se puede lograr a travès de la educación.La educación tradicional venezolana enseña creencias anti cambios, lo cual se muestra en nuestro lenguaje cotidiano, donde se visualiza el trabajo como una “Maldición, castigo, carga pesada, sacrificio, tortura, esclavitud, entre otros.

Hasta ahora la inteligencia Psicosocial (Endógena) ha sido educada masiva y sistemáticamente en la “Aldea Global”, las nuevas generaciones reciben una herencia cultural poco elaborada, algo caótico, plegada de mitos y prejuicios que se vienen arrastrando a travès del tiempo, no tomando en cuenta un verdadero proceso de socialización sistemático, que eduque valores y creencias que nos permita ser mejores padres, hermanos, amigos, pareja y ciudadanos.

Hoy por hoy. Las Conquistas, el Colonialismo y el Imperialismo, según Silíceo, Angulo y Siliceo F (2001) no necesitan valerse de ejércitos y guerras, para eso existen aliados màs sutiles e imperceptibles, como son los medios en todas sus modalidades: televisión, prensa, moda, entre otros. Agresión, depresiòn, consumismo y adicción son las vías de escape màs comunes de la espiral de autodestrucción silenciosa y que en forma subliminal son impartidos día a día a través de los medios.Ante esta antropología dominante, se debe desarrollar un nuevo modelo que recupere, para las generaciones futuras, valores absolutos y trascendente, a travès de formas y medios de transmisión (comunicación) que permita encontrar vías de construcción y no de destrucción del género humano.

Ante esa masa amorfa que constituye la cultura de hoy, no se debe, ni se puede transigir en los “qué”, pero, sin duda, el reto está en redefinir los “cómo”, sobre todo aquellos, que habiendo funcionado antes, ahora parecen obsoletos.

¿Qué ha favorecido este contexto social y cultural en el mundo? Sin duda alguna, la
globalización que, como indica el escritor mexicano Carlos Fuentes, tiene cosas buenas y malas, de las cuales entre estas ultimas destaca, como la màs significativa, haber hecho victima al ser humano de una explosión de información, pero de una implosión de significados”. Se sabe de todo, pero a la vez de nada y, lo màs grave, para nada.

Ante una masa de personas enteradas superficialmente de “todo”, con frecuencia se cree que la opinión de la mayoría es titulo de legitimidad para respaldar de cualquier decisión por absurda, irracional e injusta que sea.

Por eso resulta adecuada la definición de democracia que propone Fernando Savater, cuando dice que” es el derecho de defender públicamente todas las opiniones, màs por tenerlas a todas igualmente validas”. Las opiniones, dice el filosofo español, valdrán no en función de lo que se dice, sino de acuerdo con su fundamentaciòn racional y los argumentos que la sustenten, cosa que tendría que trabajarse desde dentro, para despertar una masa que se encuentra adormecidas y en una cultura “Light”. Esta cultura “Light”, menciona Enrique Rojas, produce seres desprovistos de “calorías, proteínas y minerales existenciales y vitales” frente a los cuales, las opciones de tomar conciencia de si mismos y construirse un código ético sólido se convierten en retos mayúsculos, a tal grado que resulta màs fácil negar o descalificar, antes que aceptar y mucho menos enfrentar.

Conclusiones:

Sí como consecuencia de lo anterior, se concluye que el padecimiento del ser humano y en especial en los países subdesarrollados, sujetos a las grandes potencias y medios poderosos, es la capacidad de no poder “auto dirigirse” consciente y responsablemente competencia fundamental de la Inteligencia Emocional, manifestada en el control de si mismo, de su propio desarrollo y de los impulsos, se infiere entonces, que el desarrollo endógeno, es una dimensión interior, que permite la autodeterminación de los pueblos y como resultado favorece la autoconciencia y autocrítica de los ciudadanos, generando un adecuado modelo de lo que debe ser una democracia participativa “Esta capacidad de autocrítica implica honestidad e integridad, y responde al antiguo mandato del oráculo de Delfos que, como la sentencia socrática, rezaba “Conócete a ti mismo”. La autocrítica supone, además, el conocimiento de nuestra propia fuerza, debilidades, emociones, necesidades, deseo e impulsos”. Silíceo y otros (2001, P. 29).

Referencias Bibliograficas:

Breuker (2006) “Modelo de desarrollo endógeno” Articulo de Opinión, Panorama:25-5-2006.
Goleman (1999) “Inteligencia Emocional” Edit. Vergara.
Ortega (2006)”Un esfuerzo para comprender la pobreza y la desigualdad en Venezuela” debates IESA., Volumen X, Número 4, Octubre-Diciembre 2005.
Romero García (1999) “Crecimiento Psicológico y Motivaciones Sociales”, Ediciones ROGYA.
Ryback (1997) “Trabaje con su Inteligencia Emocional” Círculos de Lectores.
Salas Auvert (1996) “Inteligencia Social” planeta.
Siliceo, A. Casares, A y González M. “Liderazgo. Valores y Cultura Organizacional” McGraw Hill.

Dra. Estrella R. Orozco Castro - Psicólogo.  Msc. En Terapia de la Conducta.  Msc. En Orientación en Sexología.  Esp. En Metodología de la Investigación.  Doctora en Ciencias Gerenciales.  Profesor Titular U.N.E.R.M.B.  Profesor de Pregrado y Postgrado.  Profesor Invitada en Post grado de la Universidad Experimental Francisco de Miranda, Miembro de la Asociación Latinoamericana de Modificación de Conducta. ALAMOC.  Colaboradora del Dr. Fernando Bianco en proyectos de Investigación en las áreas de sexología y modificación de conducta.  Ejercicio Libre de la Psicología Clínica con Psicoterapia basada en el manejo de las emociones y PNL. Estrellacastro1941arrobahotmail.com

Motivación e inteligencia emocional

March 23, 2011 Leave a comment

Mucho se ha hablado de la motivación y el liderazgo, de motivar al personal o de la  auto-motivación, y dando una vuelta de rosca al tema voy a plantear la motivación y la inteligencia emocional.

¿Qué significa estar motivado? Hacer las tareas del día a día con pasión, sin apatía y sin una energía adicional.

Muchas personas encuentran en el trabajo la posibilidad de desarrollo profesional y esta es su propia auto-motivación pero también hay otros que el trabajo es una carga y se llenan de frustración.

La motivación (Maslow) está articulada con las propias necesidades humanas es decir tenemos una necesidad (motivación) y una vez que la satisfacemos o conseguimos deja de motivarnos.

El motor de motivación es la pasión, que es irracional y totalmente emocional, tenemos que tener claro cuáles son nuestras pasiones profesionales, laborales y personales pues muchas veces ocupando el rol de conductor de un equipo queremos motivar a nuestra gente pero… ¿sabemos cuales son las cosas  que los apasiona o cual es su perfil emocional?

He descubierto a lo largo de los años, que en las empresas no tiene buena prensa hablar de las emociones, de nuestra sensibilidad ¿Por qué se tapan?

Todos los seres humanos tenemos un estado de ánimo cuando nos levantamos y vamos a trabajar, es nuestro “contexto” siempre vivimos en un estado de ánimo.
El liderazgo tiene que ver con un estado de ánimo, de aceptación y validación del otro, de consensuar.

Ver a nuestro jefe con capacidad de liderazgo o poder de decisión nos motiva. Debemos conocer nuestro grado de competencia pero también de incompetencia para saber donde somos capaces de tener éxito y donde no.

Cuando no somos reconocidos – motivados esto nos genera un “estado de ánimo” que muchas veces perjudica el rendimiento y el compromiso disminuye pues el empleado se pregunta ¿para que voy a trabajar mejor si la empresa no me reconoce lo que estoy haciendo?

Podemos preguntarnos que siente una persona que ha hecho bien su trabajo y no recibe ningún comentario o le dicen que es urgente y pasa una semana y ve sus planillas arriba del escritorio en el mismo lugar donde las dejo…

Muchas veces basamos la motivación en el aumento salario o un cambio  jerárquico que obviamente es bien recibido por todos pero tenemos que replantearnos políticas de RRHH mas efectivas. ¿Para que sirve una evaluación de desempeño si no refleja un aspecto motivación al para el evaluado? (Teoría de la equidad) .

Es conveniente “parar” y empezar a re-pensar si lo que estamos haciendo lo hacemos por costumbre, porque hace un montón de tiempo que se hace así y poner en practica la frase “lo importante es nuestra gente” a través de acciones concretas.

¿Como relacionamos la inteligencia emocional con la motivación?

La IE tiene 4 pilares:

1er Pilar – Conocimiento Emocional: conformado por la honestidad
Energía, retro-información e intuición emocional

2do Pilar – Aptitud Emocional: Presencia auténtica,  amplitud del radio de confianza, capacidad de escuchar, manejar conflictos y sacar lo mejor del descontento constructivo, flexibilidad y renovación.

3er Pilar – Profundidad emocional: potencial único y propósito, influencia sin autoridad, compromiso, responsabilidad y conciencia, integridad aplicada

4to Pilar – Alquimia emocional: creación de futuro, intuición, reflexión y percepción de oportunidad, fluir con los problemas y presiones aumentando su percepción.

Vamos a tomar el pilar del conocimiento emocional ya que las emociones afectan todos los aspectos de la vida, si aumentamos nuestra inteligencia emocional es decir nuestro autoconocimiento de esos “estados de ánimo” podremos cambiar nuestra experiencia laboral y de relaciones. Esto evitará un clima laboral de temor, incertidumbre, injusticias, resentimiento y hostilidad.

Dejemos el piloto automático y de hacer mas de lo mismo.

En general cuando pensamos en una idea, producto o servicio nos basamos primero en las emociones y en seguida, racionalizamos y justificamos nuestra decisión con hechos y números.

Cuantas veces hemos respondido frente a la pregunta de quienes somos o tener que hablar de uno mismo, la mayoría de las respuesta comienzan en los aspectos académicos, títulos adquiridos, viaje o experiencia en el exterior pero nos cuesta hablar sobre como llegamos al puesto que tenemos, que aprendimos, con que dificultades nos encontramos, cual es nuestra vocación, cuales son los riesgos que tome. Esto es inteligencia emocional.

Muchas veces las personas se desmotivan pues desperdician el tiempo y su energía fingiendo aceptar decisiones que no comparte, haciendo silencio, tolerando un orden jerárquico, reprimiendo percepciones u oportunidades.

Las emociones provocan, creatividad, iniciativa, cooperación y colaboración, compromiso, fortalecen a las organizaciones.

En las últimas investigaciones las emociones tienen una definición de alto rendimiento que se hacen presente en las empresas (AQF) siendo valoradas y reconocidas por ser:

· Señal de fortaleza
· Son Indispensable en los negocios

· Explican y aclaran
· Son Indispensable para el buen juicio

· Motivan y ayudan al aprendizaje
· Las personas se vuelven reales

· Crean confianza y conexión
· Activan valores éticos

· Generan creatividad e innovación
· Generan influencia sin autoridad

En síntesis nuestras actitudes, como actuar, empatía,  cooperación, sociabilidad, autocontrol, la risa, reflexión, el coraje o valentía, la creatividad, comunicación y los sentimientos como la afectividad, amistad, el amor, la pasión, autoestima, auto premio, confianza, lealtad, la ingratitud, dignidad, el sentirse parte de un equipo, influyen de una manera positiva o negativa en nuestra motivación.

La motivación es un factor emocional que se potencia cuando lo ejercitamos todos los días, creyendo en nuestros sueños, proyectos, aspiraciones.

Utilicemos nuestra inteligencia emocional para potenciar a nuestros empleados, recordemos que cuando el otro me respeta me siento bien y cuando alguien menosprecia nuestro trabajo y le resta importancia y valor, nos bajoneamos anímicamente.

Bibliografía consultada

La inteligencia emocional aplicada al liderazgo y a las organizaciones-R.Cooper, editorial Norma

Nuestro motor emocional – la motivación- M. Espada García – editorial Diaz de Santos
La inteligencia emocional – D.Goleman

Roxana Jofre -


Es Psicóloga Social y Profesora en Disciplinas Industriales especialidad Matemática y Matemática aplicada. (INSPT-UTN). Directora de Nexus Recursos Humanos Consultora y facilitadora en organizaciones y empresas Ex – Directora de la Obra Social de Personal de Dirección ASE Ex – Integrante del Comité Estratégico de Salud de Unilever de Argentina SA Consultora y capacitadora interna en temas de Calidad Total en Unilever River Plate (Argentina-Uruguay y Paraguay) Facilitadora en desarrollo de recursos de Calidad Total y de Grupos de trabajo Ex-Docente en el Instituto Nacional Superior de Profesorado Técnico (UTN) Facilitadora de la cátedra de Conducción de Equipos de trabajo (UBA). Autora de varios artículos publicados en revistas especializadas sobre calidad de vida, Cambio Organizacional, Empresas libre de humo, Diversidad Entre las organizaciones en las que ha desarrollado su gestión se encuentra Unilever River Plate , Sistema de Salud Privado Medifé SA, Grupo ASE. roxanajofrearrobanexusrrhh.com

Alfabetización emocional; re- aprendizaje social e inteligencia emocional

March 23, 2011 Leave a comment

Una emoción es, en esencia, un impulso que induce la acción, se origina en nuestro cerebro, en programas de reacción automática que se han establecidos a través de la evolución. En psicología se define como aquel sentimiento que se expresa mediante alguna función fisiológica, por ejemplo, el llorar.

Utilizamos la palabra emoción para designar el conjunto de cambios corporales que se ponen de manifiesto durante un estado emocional (gestos faciales, frecuencia cardiaca, etc.).

Las emociones no evolucionaron como sentimientos conscientes.

Evolucionaron como resultado de especializaciones de la conducta y respuestas fisiológicas: respuestas físicas controladas por el cerebro que permitieron la supervivencia a los organismos, en entornos hostiles y también como mecanismos para la procreación.

Theodore Ribot, (psicólogo de reconocida trayectoria) sostiene que, nuestra personalidad envuelve en su profundidad el origen de lo que él denominó “trinidad afectiva” constituida por: el miedo, la cólera y el deseo: son los tres instintos nacidos directamente de la vida orgánica: instinto defensivo, instinto ofensivo, instinto nutrición.

Por otra parte, para John Bowlby, teórico del psicoanálisis) propone que: la forma primitiva no se sustituye, se modifica, se desarrolla, pero sigue determinando la pauta global. La conducta instintiva en el hombre procede de algunos prototipos que son comunes a otras especies. La evolución ha conservado los aspectos sustanciales del mecanismo cerebral, el mecanismo que conecta la detección de un peligro con los dispositivos que ponen en marcha la respuesta adecuada.

Cuando los mecanismos emocionales ancestrales, como la defensa ante el peligro, actúan en un cerebro conciente, se produce la percepción de la respuesta emocional del propio organismo bajo la forma que denominaremos SENTIMIENTOS.

Cómo influyen las emociones en la conducta humana?, sin duda esta ha sido la pregunta que ha despertado el interés de numerosas disciplinas que, a través de múltiples enfoques han tratado de explicar esta relación y su repercusión en la vida de los seres humanos.

Peter Salovey y John Mayer, proponen en 1990 un modelo que denominaron INTELIGENCIA EMOCIONAL, en el cuál identifican dos tipos de inteligencias: la Inteligencia Cognitiva, en la cual ubican a la, atención, memoria, lenguaje y la abstracción y en la cuál tendría mayor preponderancia la carga ambiental que la carga genética, a la Inteligencia Emocional, en la cual se encuentran los elementos sociales y emocionales.

En este modelo propuesto, y que luego Daniel Goleman, desarrolla en su libro Inteligencia Emocional, el éxito de una persona, tanto personal como profesional está determinado por su capacidad para gestionar sus emociones. Innumerables experiencias e investigaciones han aportado mayor información y nuevas teorias sobre el particular; el Dr, Martin Seligman defiende en su libro “La autentica felicidad”, la capacidad que tenemos los seres humanos en elegir y propone identificar a las emociones como sentimientos positivos o sentimiento negativos.

La distinción podría tener un giro e identificar a las emociones como emociones productivas y emociones improductivas, desde esta conceptualización una emoción que nos permite y facilita la obtención de la meta que nos proponemos es una emoción altamente productiva porque nos permite aprender, concretar y con poca pérdida energética, es decir, hemos gestionado de modo productivo nuestra respuesta emocional. Las emociones improductivas, en cambio, nos quitan libertad y obstaculizan nuestra capacidad de interpretar la realidad, estamos capturados por esas emociones.

Gestionar nuestras emociones es un proceso que primero debe ser personal, es importante comenzar a reconocer cuáles son nuestras emociones improductivas, descubrir que etiquetas cognitivas actúan en la interpretación de la realidad. Es un entrenamiento personal y necesario para alcanzar nuestras metas y luego poder disfrutar con ese logro.

ALFABETIZACION EMOCIONAL

Los aprendizajes tempranos son esenciales en la consolidación de las etiquetas cognitivas. La relación madre-hijo es primordial para el aprendizaje de conductas emocionales del niño; luego será la interacción con el grupo familiar y el grupo social próximo (vecinos, otros familiares) los que le brindan al niño una estructura de relacionamiento que pondrá en práctica de modo autonómico en su aproximación a la vida social, la escuela. Las etiquetas cognitivas, son los basamentos desde donde procesaremos la información que proviene del medio externo. Es  seleccionar en forma de “visión de túnel” un solo aspecto de una situación, que será nuestra forma de interpretación del mundo y  que estará sesgada por esas etiquetas cognitivas, por lo cuál nuestra respuesta emocional será el resultado del procesamiento e interpretación del mundo.

Un conflicto comienza como un problema de comunicación, seguida de una interpretación o “visión de túnel” por las etiquetas cognitivas, para llegar a una conclusión apresurada, que lleva una respuesta inadecuada, acompañado de algunas expresiones físicas que dan lugar al inicio de un círculo vicioso en las relaciones. Se pierde la escucha activa y el contacto visual. Uno queda capturado por la emoción.

Que significa un re-aprendizaje social, significa poder ejecutar un modelo diferente de respuesta emocional, en el peor momento, en las peores condiciones; pero que tiene la particularidad de permitirnos incorporar información de nosotros mismos, y encontrar hábitos de respuestas nuevos; nada de esto es sencillo, porque resulta difícil actuar de modo regulado cuando tenemos taquicardias, nos transpiran las manos, las aletas de la nariz se abren como respuesta motora al estímulo emocional; pero el entrenamiento justamente consiste en ello, en trabajar en las condiciones menos favorables, al igual que cuando el médico nos recomienda realizar una actividad física, al principio será un tramo corto, nos dolerá los músculos, tendremos fatiga, pero persistiremos en ello, hasta lograr el mejor resultado de nosotros mismos.

Bibliografía consultada:

El cerebro emocional- Joseph LeDoux – Ed. Ariel . Planeta – 1999
El error de Descartes. La razón de las emociones – Antonio R. Damasio – Editorial Andres Bello (1994)

Sentir lo que sucede: cuerpo y emoción en la fábrica de la consciencia – Antonio R. Damasio – Edit. Andres Bello (2000)
La auténtica Felicidad – Martín Seligman – Editorial Vergara – (2003)
La Inteligencia Emocional – Daniel Goleman – Editorial Vergara – (2000)

Lic. Cristina de la Vega - Acuarell Capacitación y Formación Profesional cristinadelavegaarrobaacyf.com.ar http://www.acyf.com.ar    http://www.eduacuarell.com.ar

La inteligencia emocional aplicada al liderazgo y a las organizaciones

March 23, 2011 Leave a comment

El presente trabajo se encuentra en presentación de power point, para verlo favor hacer clic en el vinculo

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL APLICADA AL LIDERAZGO Y A LAS ORGANIZACIONES

Si yo no estoy por mi mismo, ¿quién estará por mí?..Y si yo estoy únicamente por mí, ¿qué soy?…Y si no ahora ¿Cuándo?…
Hillel, Siglo I.

Inteligencia Emocional

Es la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder de la agudeza de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia.
“Motus Anima” (el espíritu que nos mueve)

Valor de la inteligencia emocional

Todo empezó con una serie de estudios sobre la inteligencia emocional, los cuales indicaron que las personas intelectuales mas brillantes, no sueles ser las que mas éxito tienen ni en los negocios ni en su vida privada.

Investigaciones recientes sugieren que un ejecutivo o profesional técnicamente con un alto ce, es una persona que percibe mas hábil, fácil y rápidamente que los demás, los conflictos en gestación que tienen que resolverse.z

Además la inteligencia emocional nos enseña a mejorar nuestra capacidad de raciocinio, utilizar mejor la energía de nuestras emociones, la sabiduría de nuestra intuición así como la capacidad de conectarnos a un nivel fundamental con nosotros mismos y con los que nos rodean.

Conocimiento Emocional

Ser honesto no es poner buena cara a las cosas o ser políticamente correcto.

Ser honesto emocionalmente requiere escuchar los sentimientos de la “verdad interna” que provienen en su mayor parte de la inteligencia emocional, vinculada con la intuición y la conciencia y reflexionar sobre ellos y actuar de conformidad.

La verdad emocional que uno siente, se comunica por si sola en la mirada y en los gestos, en el tono de voz mas allá de las palabras.

Las emociones actúan como la mas poderosa fuente de energía humana de autenticidad y empuje y ofrece un manantial de sabiduría intuitiva.

Las sensaciones nos suministran información vital y potencialmente provechosa todos los minutos del día. Esta retroinformación (del corazón) no de la cabeza, es lo que enciende al genio creador y mantiene al individuo honrado consigo mismo, forma relaciones de confianza, ofrece una brújula interna para la vida y nos guía hacia posibilidades inesperadas.

CE en acción Comprobación

Es la primera herramienta sencilla y práctica para hacer mejores relaciones.

• ENERGIA
• APERTURA
• CONCENTRACION

CE en accion Apuntes Matinales

Selecciona un lugar tranquilo con buena luz y por 5 min. Escucha hondamente lo que sale de la cabeza y entra en el corazón, reflexiona sobre tu vida y trabajo.

Energía Emocional

Se refiere a que todos los lideres están imbuidos en una fuerza y entusiasmo que impulsa a sus empresas hacia delante y parecen poseer inagotable energía, vigor y perseverancia.

Conexión Energía Emoción

• Energía tensa (alta tensión y alta energía) sensación de poder y energía física alta. Puede desarrollar largas jornadas de trabajo intenso.

• Energía tranquila (baja tensión y alta energía) la energía tensa se cambia por una presencia de animo mas optimista y tranquilo. Con gran energía física lo que permite realizar mas trabajo con menos esfuerzo.

• Cansancio tenso (alta tensión baja energía) un estado de ánimo caracterizado por cansancio general.

• Cansancio tranquilo (baja tensión baja energía) es un estado de animo generalmente agradable, caracterizado por la sensación de abandonarse y relajarse (cansancio tranquilo)

Ecuación útil para explorar y desarrollar la inteligencia emocional

(CxE) – (TxF) = M

(Tranquilidad x Energía) – (Tensión por cansancio) = Motivación

Retroalimentación Emocional

Toda emoción nos mueve a realizar una acción. Cuando sentimos una emoción, hacemos de todo menos valorarlo y escucharla; actuamos por impulso diciendo cosas, luego perdemos tiempo tratando de enmendar nuestro error.

Manejo de la Impulsividad Emocional

Una señal de conocimiento es, en efecto la capacidad de superar la impulsividad y guiar apropiadamente sus reacciones a las emociones

 

Ing. José Luis Hernández Cabrera

Consultor

jlhc46arrobayahoo.es

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